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¿ Y Tu Sueño ?

Aqui presentamos una serie de textos escritos por Henning Bethge, donde comparte experiencias en la realización de Matavenero, un proyecto de ecoaldea internacional, la cual ayudó a fundar en España entre 1989 y ´95.

Matavenero es un proyecto de recuperación de un pueblo abandonado, ubicado a 1000m sobre el nivel del mar en los montes de León, en el norte de España. El valle habia sido abandonado por sus últimos habitantes originales, durante los años 60a - fue recuperado por un grupo de jovenes activistas internacionales con la visión de establecer alli un "pueblo ecológico europeo", iniciando la fase pionera del proyecto a partir del mes de septiembre de 1989.

Henning, uno de los principales visionarios de este proyecto, perdió la vida el 29 de diciembre del 1995 durante un encuentro de artistas, ecologistas y activistas sociales en las playas del Pacifico mexicano. Estos Articulos fueron publicados poco después en un librito llamado "¿Y tu sueño?", basandonos en los escritos y apuntes que dejó para los talleres y conferencias que planeaba a impartir durante su estancia en México.

Como anexo se publicaron escritos, poemas y testimonios de algunos de los presentes en este dramático encuentro, que recogen las emociones vividas durante estos días de fin de año 1995.

¿Y tu sueño?

Matavenero - Pueblo Ecológico Europeo

 

 

 

Un Pueblo se presenta

(Henning Bethge, 1993)

Durante más de 20 años, el valle de Matavenero y Poibueno estuvo despoblado, sus casas hundiéndose, dormido bajo las zarzas, sus tierras perdidas. En septiembre de 1989 algunos jóvenes comenzaron a dar vida de nuevo a este hermoso y silvestre lugar en las montañas. En el año de 1987 se establecieron los primeros contactos con la Diputación de León, oímos de la existencia de muchas aldeas abandonadas de la provincia y del deseo declarado por parte de la Diputación de ayudar a la repoblación de estas aldeas (lugares remotos por los que ya nadie se interesa desde hace muchas décadas).

En el año 1988 leímos en un diario de la provincia acerca de un programa destinado a apoyar a este tipo de iniciativas de repoblación. Esta oferta coincidió con nuestra búsqueda de un lugar para crear un pueblo ecológico internacional y así llegó hasta aquí este grupo de personas de diferentes países europeos, convencidos de que esta región seria un buen lugar para comenzar. Nuestros primeros encuentros, ya en el 87 y 88 nos dejaron descubrir la belleza de algunos de estos lugares y la amabilidad y buena disposición de sus habitantes. De esta manera decidimos asentamos en Matavenero y Poibueno.

Los primeros dos colonizadores comenzaron su nueva andadura apoyados por muchos otros compañeros que colaboraban desde sus países de origen. Desde entonces hemos crecido constantemente y ahora somos ya más de 40 vecinos de 8 nacionalidades con 25 niños decididos a vivir y trabajar aquí. Es un lugar duro pero bonito.

Construir un pueblo ecológico con todas sus estructuras lleva su tiempo y exige muchos compromisos y trabajo. Los que antaño vivieron en esta montaña lejos de carreteras, supermercados saben muy bien el reto que supone vivir aquí. En un principio llegamos equipados con tipis y grandes tiendas de campañas para poder asentarnos. Paso a paso fuimos abriendo caminos y canales, comenzamos a cultivar y a construir hogares más sólidos, intentando establecernos con unos medios relativamente primitivos. Con el paso del tiempo ya tenemos una escuela, una panadería cooperativa, un bar o un centro de reunión, una pequeña tienda de alimentos naturales y comenzamos a construir un jardín de infancia y un centro medico. El proyecto, por supuesto, no está terminado, pero aquel que nos visite de cuando en cuando podrá comprobar que el pueblo crece lentamente.

Intentamos aprender lo más posible sobre como practicar una vida ecológica reuniendo experiencias procedentes de cualquier lugar del mundo y así hemos ido instalando por ejemplo: energía solar, sistema de depuración de aguas residuales biológicos, sanitarios de descomposición orgánica, huertas familiares. Con métodos biológicos practicamos medicina natural, reducimos al máximo el uso de recursos y energías no renovables y evitamos en lo posible todo tipo de contaminación. Creemos firmemente que se puede alcanzar un "buen nivel de vida" viviendo además en armonía con la naturaleza y con el resto de la Humanidad.

Por supuesto, hay mucho que aprender, descubrir y practicar ya sea a pequeña escala - como en Matavenero- así como en escala mundial - como en los acuerdos tomados en la reciente "Cumbre de la Tierra" de Río de Janeiro. Quienes vivimos aquí arriba renunciamos gustosamente a ciertas comodidades tales como carreteras, calefacción central, televisión, alumbrado publico, etc. pero no renunciamos a la música, a las fiestas, al arte y a los buenos amigos. La mayoría de nosotros hemos venido preparados económicamente para afrontar los primeros tiempos de colonización, comenzando ahora poco a poco a desarrollar nuestra artesanía, arte y muchos otros tipos de economía. Además, la agricultura a pequeña escala y hacer nosotros mismos nuestras casas, nuestra ropa etc. ayuda mucho a mantener bajo nuestro coste de vida, como siempre ocurrió entre los aldeanos que vivieron en el medio rural.

Uno de nuestros mayores objetivos es ver este valle reverdecer, ayudar al bosque a regenerarse tras tantos fuegos sufridos en las últimas décadas, fuegos que empobrecieron su flora, su fauna y su suelo. Consideramos al bosque como al pulmón verde de nuestro planeta y en cuanto hayamos cubierto nuestras necesidades vitales básicas, tanta más energía pondremos en la prevención y lucha contra el fuego y la regeneración del bosque. Poco a poco comenzaremos a colaborar con instituciones como ICONA, Medio Ambiente, y con todos aquellos a quienes preocupen estas tareas inaplazables.

Nos gustaría animar a otras personas a encontrar su propia manera de ayudar a este planeta tan amenazado, con el fin de conservar unas condiciones de vida dignas para nuestros hijos. Por ello nos alegra encontrar ayuda y comprensión entre las gentes de pueblos y ciudades vecinas, sin ser ajenos al hecho de que, a primera vista, lo que hacemos puede parecer extraño o inusual.

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Matavenero - Pueblo Ecológico Europeo

 

 

Aprendiendo a vivir en tribu

(Henning Bethge, 1993)

Mi hija tiene cuatro años y dos meses. Nació el mismo día que comenzó este proyecto de un pueblo ecológico, donde vivimos. Mi hija es, como este pueblo, todavía una niña, pero los dos ya tienen su propia voz, voluntad y decisión. Una pareja empezó aquí, con su tipi, ahora somos alrededor de cien personas con 25 casas, cabañas, yurtas y tipis. Venimos de diez diferentes países del mundo con procedencias culturales y personales muy diferentes. Vivimos en un valle en la montaña a mil metros de altura. El único acceso es un sendero que solo es utilizado por el Jeep comunal cuando no hay nieve, hay otro camino muy bonito, subiendo una hora y media desde el último pueblo a pie. Lo que nos juntó fue el arco iris que contiene a todos los colores y donde cada color es importante.

Si quisiéramos escribir algo sobre este pueblo, consensuado por todos, creo, que nunca podríamos encontrar una sola opinión. De todas maneras, si hay algo importante para hacer, siempre podemos arreglarlo juntos. Sea un trabajo comunal, una fiesta, ayuda en enfermedades, accidentes, partos etc., nunca tenemos una sola opinión pero sentimos que pertenecemos al mismo grupo.

Somos un pueblo, no una comuna, cada uno es responsable de su propia economía. Hay todo tipo de variantes, desde "economía cero", dinero donado, dinero trabajado o heredado de afuera, trabajos dentro de la estructura interna del pueblo hasta varias formas de artesanía (piel, madera, instrumentos de música, tipis, ropa...) y negocios. La tendencia es, intentar hacer circular la economía más y más adentro del pueblo. Tenemos nuestra propia tienda cooperativa que tiene todo lo que necesitamos para la vida cotidiana, compramos por cajas y bultos, así reducimos basura y también transporte. Las condiciones económicas son difíciles, no tenemos mucho dinero, pero creo que silo tuviésemos no sabríamos como invertirlo. Nuestro nivel financiero está más o menos a la altura del ingreso promedio del mundo, con esto se puede vivir bastante bien aquí. Quizás tenemos este sentimiento de bienestar y lujo porque en los últimos años todo era más primitivo, ahora todos sentimos que estamos viviendo bastante bien. Hay muchas hortalizas y campos pequeños que poco a poco proveen parte de nuestra alimentación.

Nos hemos concentrado más en la estructura social que en la autosuficiencia: escuela, tienda, panadería, cafetería como espacio de encuentro, medicina, guardería. Sin estas estructuras un pueblo no vive. Y a pesar de todo el caos y también a veces frustración, ¡estamos muy vivos...!

Muchos de nosotros llegamos como familia pequeña, con el sueño de hacer un pueblo de muchos grupos y comunas. Hasta ahora ningún grupo se pudo establecer aquí como conjunto, pero esto se puede lograr algún día. Casi todas las parejas que llegaron aquí se separaron, pero todas se quedaron en el pueblo, así tenemos ahora muchas casas con un adulto y de uno a varios niños. Con estas separaciones viene mucho trabajo en lo emocional. Muchos patrones de la sociedad no funcionan aquí. Tenemos personas aquí que nos pueden ayudar terapéuticamente en estas situaciones difíciles y muchos de nosotros usamos esta posibilidad. De vez en cuando estoy totalmente frustrado y deprimido y otras veces pienso que de este proyecto va a nacer algo muy bueno, y siempre siento que nunca en mi vida he aprendido tanto como aquí.. No podemos decir que tenemos algo verdaderamente claro, pero tenemos una práctica entre nosotros que esta evolucionando.

Muchas veces hablamos sobre aspectos ecológicos en nuestra vida cotidiana y todos tenemos muchos prejuicios y malas costumbres. ¿Es ecológico el usar el jeep comunal o mejor los caballos? ¿y con esto, hay todavía tiempo para escuela y guardería? ¿es mejor traer el arroz integral de Alemania o comprar lo que hay en los mercados cercanos? ¿y que hacemos con todas estas bolsas de plástico de todo el tabaco que fumamos?. Cada vez la ecología práctica nos parece un compromiso que cada día tienes que encontrar de nuevo, entre lo que puedes hacer y lo que deseas. Cuando estas dentro de un proceso así, muchas veces el progreso te parece lento, cuando lo ves desde afuera y comparas, te das cuenta que no está tan mal lo que hacemos. Viajes fuera de aquí son una parte importante de nuestra vida.

Aun cuando cada uno de nosotros puede tener sus creencias diferentes, como pueblo somos bastante resistentes a dogmas. Pero también resistimos frente a rituales, juntas o espiritualidad para todos. De alguna manera crece algo así, lentamente, desde abajo. Sin el propósito de que todos tienen que participar, esto es mortal aquí. Una gran mayoría de nosotros llegó por alguna oposición en contra de la sociedad "normal". Hay un rechazo profundo frente a normas y reglas. Cuando se usa la palabra "ley" hay mucho disgusto. Cuando se habla de un ritual para la luna llena, algunos están muy emocionados y otros recuerdan las presiones de iglesia, escuela o familia. Lo único en donde se juntan casi todos, son en algunas fiestas. Al Consejo, junta general del pueblo, raras veces llegan más de la mitad de los habitantes. Las decisiones se hacen en consenso y necesitan mucho tiempo. Poco a poco crece una cultura de escuchar y entender. Así dejamos muchas veces crecer lentamente las decisiones, hasta que están maduras. No tiene que decir que no hay también bastante impaciencia y confrontación en este camino. Más y más decisiones se hacen en grupos pequeños, que se ocupan más de este tema. Estas decisiones son aceptadas casi siempre por todos

Al principio, con mucha gente nueva, tuvimos un tiempo de crisis, cuando nadie sabia como seguir; ¿quién está aquí, y quienes se van a quedar? ¿qué valen las decisiones que hicimos cuando la mitad de la gente todavía no estaba? ¿tenemos que discutir de veras con cada nuevo visitante sobre perros o el camino de acceso? En este tiempo nos hicimos una "constitución" Necesitábamos muchos consejos hasta que fue aceptada por todos. Cuando parecía madura, todos nos tomábamos de las manos, nos mirábamos y sentíamos si podíamos aceptar esta base y a nosotros mismos. Luego cada uno firmaba la constitución y colgaba una parte suya en el "palo de hablar" (este lo usamos cuando la situación en el consejo se pone demasiado difícil. Lo dejamos circular y todos los que tienen que decir algo, pueden hacerlo para tener una imagen de como puede ser la visión común, o lo usamos en ronda abierta para tener claro quien habla). La constitución era una ayuda, sobre todo para poder transmitir a los que nuevos que llegan, algo de lo que pasó y se decidió antes.

El proyecto sigue vivo sobre todo, porque tenemos mucho intercambio entre nosotros, hablamos y aprendemos a escuchar. Aunque pocas veces llegan más de la mitad de la gente al Consejo, creo que todos empezamos a sentir lo que es aceptable para los demás y lo que no. Cuando no estas seguro, probablemente hablas primero con algunas personas, quizás con aquellos que sientes, que tienen otra opinión en este punto. Así es más fácil luego, cuando quieres proponer cosas inaceptables para todos. Las decisiones más difíciles son sobre miembros nuevos. Esto hace que existan algunas personas aquí que llevan ya como un año en el pueblo y todavía no son miembros. básicamente el efecto más importante, es que ellos no pueden construir su propia casa o hacer su hortaliza. Hemos aprendido que tenemos que darnos el tiempo hasta que todos estén dispuestos a aceptar a un miembro nuevo y porque este es un tema tan difícil, solo hablamos cada medio año de esto, en los equinoccios de primavera y otoño. La última vez se había acumulado tanta confusión de como integrar nuevos miembros, que necesitábamos cuatro o cinco consejos para ver claro otra vez. El último consejo duró nueve horas, tanto tiempo, hasta que hubo consenso entre nosotros.

Nuestro crecimiento rápido y el gran número de visitantes interesados nos costó mucha energía especialmente en el último año. Tenemos una popularidad bastante grande, por ahora no estamos buscando más miembros, pero nos importa mucho estar conectados en una red con otros proyectos y grupos que están haciendo algo similar. Nos interesa especialmente el intercambio con grupos que están haciendo algo así para compartir experiencias. Tenemos muchos que llegan aquí buscando algo. Por esto también tenemos ahora nada más una dirección de contacto, porque no queremos aparecer en alguna listas de proyectos más o menos anónimos. Me siento un poco raro con esto, porque somos de veras cualquier otra cos secta o un grupo secreto, pero tenemos que contenernos un poco con respecto a la situación del pueblo y mis compañeros. Cuando leo artículos y reportajes en revistas alternativas sobre pueblos ecológicos pienso, que si hay mucha razón para comunicarse e intercambiar. En muchas cosas estamos practicándolo, donde en otros lugares todavía todo es papel. Porque no había nada aquí cuando empezábamos, no podíamos hacer otra cosa que hacer todo nosotros mismos. Pero muchas veces también somos improvisadores, donde otros lo hacen (en el papel) con mucha profesionalidad. Muchas veces no llegamos por tanto trabajo en lo cotidiano a las cosas con perspectivas a largo plazo.

También con nosotros el trabajo en lo total no está distribuido igualmente entre los miembros y de vez en cuando alguien se queda sin nada de energía, hasta que también se ha aprendido esta lección, que la exagerada responsabilidad no ayuda, como tampoco la carencia de ella.

Cuando hace algunos años nos imaginábamos sobre que nos iba a venir encima con un proyecto de un pueblo ecológico, yo pensaba en otras dificultades que en estas que llegaron. Este pueblo es lo mas holistico que he hecho y siento que estoy aprendiendo en todos los niveles. Como yo tenía algo de experiencia en lo "técnico - organizativo" para mi el aprendizaje era más en lo comunicativo y emocional.

Además siento, que dentro de mi crece una espiritualidad de la tierra, mientras otros que llegaron más "espirituales" están poco a poco aterrizando. Para muchos aquí , por ejemplo, es normal hablar con árboles y plantas, de agradecerles por lo que recibimos, esto es parte de nuestra vida cotidiana, así como para muchos es costumbre rezar, de muchas formas y maneras diferentes, no creo que existan dos personas en el pueblo que lo hagan de la misma manera. Dos veces a la semana hay meditación, (dinámica, Kundalini, respiración sufi y otras), donde llegan a veces dos a veces veinte personas. Una vez a la semana cantamos mantras, en donde también se junta un buen circulo. Hay rituales de tambores, otras veces un temascal o una fogata, y muchas veces no está claro el limite entre "ritual" y "fiesta", y creo que está bien así.

Todas estas cosas nunca juntan a todos y se complementan como los colores diferentes al gran espectro del arco iris. Estoy siguiendo todo con una paciencia apasionada y creo que se siente a algo con futuro.

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Matavenero - Pueblo Ecológico Europeo

 

 

¿ Para que pueblos ecológicos ?

Henning Bethge había vivido en Matavenero durante seis años. Siempre le interesaban los contactos la construccion de una red con otros proyectos simiares ; Durante la primavera de 1995 escuchaba acerca de la conferncia de pueblos ecologicos en la comunidad de Findhorn / Escocia. Los dos siguientes artículos son fruto de este viaje, donde Henning tuvo la oportunidad de encontrarse con unos 400 representantes de proyectos similares en todo el mundo. Esta conferencia fue el detonante que llevó a la fundcion de la Red Global de Ecoaldeas (GEN, por sus siglas en inglés).

IMPRESIONES DE LA CONFERENCIA " ECOALDEAS Y COMUNIDADES SUSTENTABLES" EN FINDHORN / ESCOCIA

Ahora estoy desde hace una semana otra vez en mi casa en nuestro pequeño pueblo en las montañas del norte de España, bastante lejos de la civilización y siento los impulsos, que me ha dado esta conferencia.

Para mi era la primera vez en un año de encontrar a tanta gente motivada y calificada quienes sienten un interés común y que al mismo tiempo están haciendo tantas cosas diferentes.

Claro que Findhorn con su confort y sus estructuras era casi para mi shock cultural, ni que hablar del precio del evento, que tampoco podía pagar con dinero del proyecto. Para gente que vienen de fuera de Europa, debería a ver sido todavía mas difícil (o imposible) de participar. Pero Findhorn tiene su magia. Con toda su perfección y estructura en la vida cotidiana (que aveces sentía un poco rígida) eran capaces de crear un ambiente amoroso, atento y abierto, lo que hizo posible un espacio de mucho encuentro e intercambio. Quiero expresar tres puntos:

Primero- Creo que nosotros en nuestro eco - pueblo Matavenero actuamos muy intuitivos en nuestros trabajos simples y elementales (agua, hortaliza, techo, leña...). Así para mi era una gran ayuda de encontrar gente, que trabajan en algunas cuestiones un poco más “científicas”. Lo bonito es que nosotros no lo hacemos tan mal con nuestra intuición. Solamente, que nadie de nosotros ha tenido la idea de poner un termómetro en la composta. Nosotros tomamos la composta, la miramos y la olemos.

Segundo- Me sorprende y alegra la convergencia que siento entre grupos y movimientos que todavía hace algunos años no querían saber nada del otro.

Más y más gente empieza a sentir, que el poder y la unidad son en la diversidad. Muchas veces apareció la imagen de la silla con tres pies: donde antes había mucha discusión, confrontación y limitación en cuestiones como: ¿que es más importante, estructura material, estructura social o espiritualidad? ¿cual de estos tres pies mantiene la silla en su equilibrio?.

Muchas veces encontramos la solución en conflictos y decisiones, solo cuando somos capaces de integrar todas las diferentes opiniones ( lo que no tiene que decir, que es algo fácil - nosotros necesitamos años para algunas decisiones ). Es interesante también el acercamiento en la cuestión del consenso, pensando en el contenido y no en una estructura. También la gente de proyectos o grupos, que tienen por alguna razón algo como una “administración” sienten que no se puede imponer una decisión, cuando no hay consenso, es decir, cuando no todos se sienten parte de ella.

La critica en la formación anarquista, que las estructuras de poder visibles son mejores que las “invisibles” también perdió importancia, porque vemos, que a largo plazo los que menos entran con un ego no trabajado a un proyecto grupal, más posibilidad tienen que su contribución sea aceptada.

Tercero - Más y más se me aclara el valor de nuestro camino “primitivo”. Muchos participantes de la conferencia trabajan en soluciones tecnológicamente y arquitectónicamente cada ves mejor. Y todo mi respeto por su trabajo.

Muchas veces se habla de que hay que hacer propuestas, hechos para el “mainstream” es decir capaces de ser aceptados ahora por la gente “normal”. Y esto es muy bueno, pero en otras partes del mundo muchas de estas soluciones son económicamente inalcanzables y necesitan mucha energía en su fabricación.

Todos sabemos que no se puede salvar este planeta, solo con una tecnología cada vez mejor. En este contexto se hablaba hasta ahora mucho de “renuncia” al consumo. Desde esta perspectiva, a nadie le gusta escuchar la palabra “renuncia”.

Yo me preguntaba siempre ¿cómo podemos vivir bien sin destruir el medio ambiente, nuestra base para vivir? ¿y que necesitamos para vivir bien, que tenemos que aprender? ¿que ganamos en libertad cuando tenemos menos?. Una anécdota de Findhorn puede aclarar esto: una noche que estuve allí conversando con la focalizadora de Findhorn, eran como las doce, cuando ella sacó de la bolsa un llavero con muchos hilos de diferentes llaves. Ella tenia esa noche el trabajo de cerrar todas las puertas, ventanas y apagar las luces y las instalaciones de la comunidad. Había todavia música y mucha gente conversando. No éra un trabajo agradable.

En nuestro pueblo nadie tiene que hacer este trabajo ¿por qué? no porque seámos gente mejor, si no porque no tenemos absolutamente nada que vale la pena ponerle candado y enserrarlo. Creo, que esto es una de las grandes oportunidades de los grupos y proyectos más “pobres”, sentir y aprender, que a pesar de todo vivimos bien y hasta mejor. No nos va a quedar de otra que desarrollar ésta cultura. En nuestro pueblo hay gente que no puede gastar más de cien dólares al mes, pero nadie es tan pobre que no pueda poner otro plato sobre la mesa para un visitante. Y se me hace más y más claro que estas soluciones “primitivas” y “baratas” merecen más atención especialmente en los países del así llamado “primer mundo”.

Matavenero, Noviembre 1995.

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Matavenero - Pueblo Ecológico Europeo


 

 

¿ Para que pueblos ecológicos ?

La conferencia tuvo lugar en Octubre 95 en Findhorn una gran comunidad al norte de Escocia. Había unas 400 personas del 35 piases del mundo. Gente viviendo en grupos y comunidades, científicos, arquitectos, ingenieros, artistas, delegados de la ONU, UNESCO, etc.

El programa ha sido tan amplio que aquí sólo puede exponer algunos pequeños puntos por falta de espacio.

Para entender lo siguiente me parece oportuno que hablemos un poco de crecimiento exponencial de la población mundial y conectados con esto, del consumo de energía y su impacto de la ecología global. (fig.1).

Los efectos de un desarrollo como el que muestra esta curva son de hecho sorprendentes. Por ejemplo nuestros recuerdos del pasado por el tiempo A-B con su efecto de cantidad de población ( I ) no guarda relación alguna sobre lo que nos va a pasar en el mismo periodo de tiempo B-C en el futuro con sus efectos de cantidad (II). Nuestra mente parece pensar todavía demasiado un tipo de desarrollo linear.

Este crecimiento exponencial no es nada raro en bio- sistemas. Una población de una gente biológica que no encuentra el acoplamiento con su entorno y tiene un crecimiento exponencial, llega automáticamente al colapso por exceso. (por ejemplo, acabando completamente con su base alimenticia, legando así una caída catastrófica.) Los biólogos lo observan todo el tiempo no es nada raro y no hay ninguna razón de presumir que el hombre como ser biológico va a poder escapar a este destino si no encuentra el reacoplamiento con su entorno.

La grave situación de la iconología de nuestros planeta ha sido descrita varias veces en esta conferencia.

Escojo como “punto clave” el consumo de energía y la producción de CO2 . Ya no se habla como ocurría en los años setentas (públicamente del Club del of Rome M.L.Y.) del agotamiento de los recursos como petróleo, gas y carbón. Parece ser que mucho antes de que se agote el petróleo se agotará la atmósfera. Todo el C (carbono) que ha sido acumulado en millones de años a través de la fotosíntesis, lo estamos convirtiendo en CO2 y enviándolo a nuestra atmósfera en pocas generaciones. En consecuencia estamos cambiando la interrelación existente entre el nivel de CO2 y los demás componentes de la atmósfera, cambiando así la capacidad de reflexión del calor en ella. Esta es la razón que produce el famoso “efecto invernadero” o cambio climático. Así ya no hablamos del “qué vendrá” pues nos encontramos metidos de lleno en esta situación: desertización de grandes partes de la tierra antes cultivables, inundaciones, glaciales que se retiran, etc. Conocemos perfectamente estos hechos.

En la figura II recogemos el consumo de energía por persona a nivel mundial. Si quisiéramos solamente mantener el nivel actual de la producción del CO2, consideramos que todas las gentes que viven en este planeta tienen los mismos derechos de gastar energía, el oeste de Europa y Japón tendríamos que reducir el gasto de energía en un 70 %, esto solo para mantener el nivel actual, pues la mayoría de los científicos consideran que esta reducción no es suficiente y que habrá que reducirla aún más.

Hay una conocida fórmula de Paul Ehrlich:
J = P x C x T

J = Impacto general de una población.
P = Cantidad de población.
C = Consumo per cápita o bien estándar de vida.
T = Término que relaciona el consumo con la tecnología que lo genera.

Si queremos reducir el impacto ambiental debemos de reducir el J a nivel global. El P, el nivel de población, es algo que nos es difícil de influenciar, dado que el crecimiento de la población tiene lugar en zonas fuera de Europa. Es T, la tecnología, donde más se pone la atención hoy en día entre estos tres factores. Energía solar y eólica, de las casas, mejora la combustión, automóviles y maquinas que consuman menor, sistema biológico para depurar las aguas que hemos consumido...

A pesar del hecho de que también aquí hay muchos frenos debidos a intereses económicos a corto plazo, el T es donde más se mueve y se puede influir aún mucho más. Desafortunadamente todo este ahorro de energía sirve muchas veces como justificación de consumir más. Entonces, sólo con tecnología no vamos a conseguir una reducción hasta el 30 % o menos del gasto actual de energía.

Falta reducir el C - el consumo de energía -. La cultura del consumo tal como la conocemos es bastante joven ( unos 5,000 años) si la comparamos con la evolución del hombre y la historia humana; por otra parte, es un episodio muy cortito en la evolución del planeta. Entonces, a parte de la tecnología, nuestra cultura de consumo es donde más podemos cambiar.

Estamos diferenciados entre la “Calidad de Vida” y el “Estándar de vida”. Como vemos en la figura III el “estándar de vida” va solamente un tiempo junto con la “calidad de vida” y después de separar las líneas. Es lo que estamos viendo en el momento... Aunque tenemos automóviles, coches, teles, videos, neveras, microondas y todos estos artículos de “usar y tirar” más que nunca no somos felices. A la historia de la cultura del consumo o del “poseer” (que tan solo tiene unos 5,000 años) quiero llamarla “ La época imperial”. A nivel cultural se podría sintetizar en la diversa: yo puedo ganar haciéndote a ti perder. Esto funcionó ( quizás mal, pero funcionó) mientras que este planeta parecía inagotable. Ahora la población ha crecido tanto que ya no funciona más. El efecto del crecimiento exponencial de la población (causa-efecto) son cada vez más cortos. Entonces es menos por aspecto moral que por pura necesidad práctica lo que nos lleva cada vez a más gente a trabajar con la nueva divisa de la “edad planetaria”: yo puedo ganar haciéndote ganar a ti y al entorno natural también. Esto implica un cambio cultural tremendo, una forma muy diferente de situarnos como seres humanos entre los demás y nuestro entorno.

Claro que... en estos tiempos de transición cultural (de la “edad imperial” a la “edad planetaria”) se siente mucha presión y desorientación pero también podemos considerarlo como un gran y apasionante desafío y una ocasión de ser parte activa en este cambio.

Una cultura nueva no se gesta únicamente como seres individuales. La cultura empieza solamente donde tengo algo a compartir con los demás. Pero tampoco se crea esta cultura en los “Megasistemas” que tenemos actualmente en las ciudades y estados: demasiadas abstracciones y anónimo, demasiados bloqueos incomprensibles, los lazos de acoplamiento son demasiado grandes y no vemos las consecuencias de nuestra actitud.

Así para crear una cultura nueva, que trascienda la importancia del “tener”, hacia el “ser”, del “Estándar de Vida” hacia la “calidad de Vida”, necesitamos un contexto a escala humana. Un grupo de gentes cuyo tamaño nos permita conocernos y relacionarnos con los demás. Nuestra capacidad como humanos de experimentar contactos con sentimientos y entendimientos con los demás está limitada. Tanto en grandes ciudades como a nivel de estado con millones de habitantes, no es posible.

Una de las definiciones para los pueblos ecológicos y comunidades sostenibles como la formuló Gaia Trust ( una asociación que está fomentando la red de comunicación y contactos entre los proyectos ecológicos en todo el mundo y coorganizadora de esta conferencia) son:
escala humana
estructura integral (no concebir viviendas, comercios e industrias separados en “compartimento”, sino todo integrado)
si dañar la naturaleza (sin hipotecar el futuro de nuestros niños y nietos)
creando una cultura (donde la conciencia y la celebración de lo cotidiano tengan su sitio).

Entonces encontrar formas de vida que sean sostenibles en los aspectos:
-económico
ecológico
cultural, emocional y espiritual.

Había y hay muchas discusiones sobre cual de estos tres aspectos es el más importante. Pues bueno, quiero daros la imagen de la silla con tres pies.
¿ Cuál es el pie que mantiene la silla?

La cuestión ahora es encontrar el equilibrio entre estos aspectos, y ya está ocurriendo como una de las características de esta cultura nueva, que tenemos que aceptar que todas las geniales y bonitas ideas que cada uno tenemos para salvar al mundo, no son más que una pequeña parte que contribuye a dar solución, pero no son ya la solución en sí.

¡Nadie tiene la “solución”!. ¡Es el bonitio y difícil desafío!. Tenemos que desarrollar esta cultura nueva entre todos. Los pueblos ecológicos tal como existen en la actualidad no son “la solución” para el futuro, pero como laboratorios de experimentación, donde se pueden probar y vivir nuevas formas de convivencia, de organización social, y encontrar las estructuras adecuadas.

Laboratorios para crear esta cultura nueva que busca el equilibrio entre:
el corazón
la mente
la voluntad

El equilibrio entre:
lo colectivo y o lo privado
lo que tenemos que hacer hoy y lo que nos planteamos para mañana.
los aspectos “hardware” y “software” ( aspecto externo, el entorno construido <====> aspecto interno, la forma de vida dentro del entorno construido).

La diversidad de la gente que compone un colectivo gana cada vez más importancia, no hablo solamente de la diversidad aparente: razas, nacionalidades, edades, sino también de diferentes tipos de personalidad y estilo de aprender ( ¿Necesitas sentidos en el cuerpo? ¿oírlo? ¿verlo?).

Resumiendo: pueblos ecológicos (¡cualquier pueblo o barrio de una ciudad puede convertirse en el pueblo ecológico solamente si lo queremos!) son los lugares donde podemos experimentar y encontrar “de qué va este tiempo”. La escala Humana de los pueblos ecológicos nos da la oportunidad de crear una cultura nueva que ni cada uno sólo ni en Mega - estructuras podemos encontrar. Los pueblos ecológicos nos dan la oportunidad de encontrar una balanza entre:

la relación con el mundo natural (aspectos materiales).
la relación con los demás (políticas, temas sociales, comercio).
la relación con nosotros mismos ( salud, espiritualidad, conciencia).
Todo esto es parte de nuestro ser (y como otra silla).

Buena parte del movimiento ecologista que hemos conocido en la última década trataba del “NO” necesario, y esto ha sido y sigue siendo muy importante. Los pueblos ecológicos actuales han añadido el “SI” necesario, el tomar el desafío de crear algo que sea más sostenible, que tenga en cuenta las próximas siete generaciones (como lo ven en la filosofía de los indios americanos).

Para terminar quiero apuntar una experiencia personal que me impresiona y alegra: Es la convergencia que veo en estos tiempos: en esta conferéncianos encontramos y colaboramos gente tan diferente que quizá hace tan solo diez años ni nos hubiéramos hablado los unos a los otros. Gente con una historia más “hippiizquierda” (como yo), gente con una tradición espiritual (sea indígena, cristiana o budista), científicos de todas las facultades, profesionales desde la agricultura hasta la arquitectura, cargos de la Administración, gente de la UNESCO y la ONU y escuchandoce los unos a los otros con tal apostura como yo nunca había visto antes.

Quiero dar las gracias a las gentes de la comunidad de Findhorn por haber hecho posible este evento con tanto trabajo, visión y cariño.

Agradecimiento especial por la inspiración de este texto a Peter Harper
(center of Alternative Tecnologic, País de Gales, Reino Unido) y a Robert Gilman (In context Institute, EE.UU y Holland).

Muchas gracias a Jontxu por su ayuda para adaptarlo al castellano.
Henning Bethge, Noviembre de 1995

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