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Los transgénicos en México: datos, leyes y tu opinión

TAMARA ORTIZ AVILA

...Actualmente existen procesos de regresión democrática que tienden a posicionar a los individuos al margen de las grandes decisiones políticas, con el pretexto de que son muy complicadas y deben ser decididas por expertos tecnócratas...

Edgar Morin

En los últimos meses se ha desatado una fuerte polémica en México sobre un tema que a todos los ciudadanos del país nos concierne. Se trata de la aprobación o no de la ley de bioseguridad de organismos genéticamente modificados (OGM).

maiz campoSin embargo yo me pregunto: de los casi cien millones de habitantes que somos ¿cuántos sabemos a qué se refiere esta ley y cuáles son sus implicaciones? ¿cuántos conocemos el significado de la palabra transgénico u organismo genéticamente modificado?

Aunque no he hecho un sondeo exhaustivo, me parece que es poco el porcentaje de gente que tiene respuesta a estas preguntas.

Es por ello que en esta ocasión dedicaré este espacio a dar información para que quien lo lea pueda tener una postura frente al tema o al menos, si esto es muy ambicioso, comencemos a interesarnos y sepamos dónde investigar.

Dentro de las ciencias naturales existen diversas disciplinas en las que científicos de todo el mundo continuamente generan conocimiento. Concretamente existe un campo que ha tenido gran auge en las últimas décadas: la genética y su correspondiente aplicación en la biotecnología. Este campo ha escudriñado las células de plantas y animales para conocer cómo funcionan y cuáles son los mecanismos que regulan sus ciclos de vida, pero ¿qué hay en las células que las hace tan atractivas? Ellas contienen la información indispensable para que los organismos puedan cumplir con su función en la naturaleza. Esta información esta condensada en lo que conocemos como genes y es heredada de padres y madres a hijos de generación en generación.

Es así como la genética en conjunto con otras disciplinas, ha emprendido numerosas investigaciones para conocer de qué están hechos los genes, cómo transmiten su información y cómo se expresa en cada individuo ya sea planta o animal. Existen grandes proyectos como el de genoma humano y otros que buscan descifrar los códigos genéticos de diferentes especies para conocer el origen de enfermedades, mecanismos de defensa y de sobrevivencia, entre muchas otras cosas. Tal es el caso de las plantas que se cultivan para alimento como maíz, jitomate, soya, arroz y papa o para la industria como el algodón.

Una vez que se conocen los genes y se sabe para qué sirven entonces se comienzan a hacer experimentos para ver qué sucede si cambiamos un gen o incluso le ponemos uno de otra especie. Y es así como surgen los organismos genéticamente modificados y más concretamente, estos últimos conocidos como transgénicos. De estos se han creado varios a nivel mundial sin embargo, existe una fuerte polémica sobre su uso debido a razones principalmente ecológicas, de salud y económicas. Para entender mejor esto analicemos rápidamente un caso concreto: el maíz Bt.

México es conocido a nivel mundial por ser el centro de origen y diversificación del maíz. Para nosotros este grano es parte fundamental no solo de la dieta sino de nuestra cultura. Se siembra en casi todo el territorio nacional y existen más de treinta razas cada una relacionada con diferentes prácticas, tipos de clima, suelo y cultivos como el frijol, la calabaza, el amaranto y la chía además claro, de las múltiples formas de comerlo y prepararlo. Sin embargo este grano al igual que cualquier planta, es susceptible de ser "atacado" por insectos como el gusano cogollero.

Para proteger al maíz de este depredador desde hace varias décadas se han utilizado sustancias químicas que matan al insecto. Sin embargo recientemente con los avances de la genética se creó un nuevo maíz conocido como maíz Bt.

En el laboratorio se le puso un gen de una bacteria llamada Bacilus thuringiensis (Bt) que produce una sustancia tóxica para la larva del gusano, haciendo que este se muera cuando se alimenta del maíz. Y es así como tenemos ahora el maíz transgénico Bt, que contiene un gen de otra especie -en este caso una bacteria- y que al reproducirse lo transmite a las siguientes generaciones.

En el mundo se siembran ya miles de hectáreas con esta semilla y en México entra a través del maíz que le compramos a Estados Unidos, siendo distribuido ya para alimento de ganado y de seres humanos.

A simple vista parecería que es mejor tener un cultivo al cual no se le tienen que poner sustancias químicas, sin embargo el problema no es tan sencillo. Lo que tenemos en frente es un nuevo organismo creado en laboratorios y no por la naturaleza.

Esto significa que no sabemos cuáles serán las respuestas de otros seres vivos a esta nueva especie y por lo tanto las implicaciones ecológicas que tendrá. Tampoco sabemos qué puede pasarnos -a mediano y largo plazo- a quienes nos alimentemos de ellos. Y de lo que si estamos seguros es que perderemos nuestras semillas criollas y paralelamente continuarán enriqueciéndose los grandes laboratorios y empresas trasnacionales que han patentado estos organismos.

Existe un acuerdo internacional denominado -Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología- que fue ratificado por México y que sienta las bases para la creación de un marco legal y jurídico. En nuestro país actualmente se discute la ley de bioseguridad de organismos genéticamente modificados que busca regular su acceso, cultivo y uso en general.

No obstante es una propuesta de ley que, a mi modo de ver y de muchos otros mexicanos y mexicanas, infringe el Protocolo de Cartagena, no respeta los derechos de campesinos y consumidores, no protege el medio ambiente y nuestra diversidad genética y pone en peligro nuestra producción agrícola, beneficiando directamente a las empresas trasnacionales y a otros gobiernos como el de Estados Unidos ­algo que existe desde la firma del TLC­.

Es por esto que creo importante que todos conozcamos esta ley y opinemos sobre ella e invito a los legisladores a que hagan un poco de memoria sobre nuestra propia historia y recuerden que la tecnología no siempre nos ha beneficiado; consideren ahora el principio precautorio antes de seguir tomando decisiones.

Esto es un tema que requiere un análisis científico y ético más profundo y no solo de los diputados e investigadores sino de toda la sociedad, porque lo que esta en juego es nuestra soberanía alimentaria, nuestra salud y la del planeta.

tierrasimaginarias@denosotros.zzn.com

Páginas donde se pueden consultar la Ley de Bioseguridad y el Protocolo de Cartagena:

http://www.biodiv.org/doc/legal/cartagena-protocol-es.pdf

http://www.amc.unam.mx/comunicacion/biotecnologia/ley-de-bioseguridad-24abr03.doc