Campesinos Posmodernos – actualización 2018/2019 (en proceso)

por Holger Hieronimi


nueva parcela, nuevo reto

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#MilpaTierramor

siembradeshierbe & escardacuidadocosecha frijolcosecha maízselección y almacenamiento – desgranando con la bicimaquina – fotolog milpa


#TrigoTierramor

antecedentes – siembra – cuidado – cosecha – almacenamiento – panadería de transición


Evaluación & algunas reflexiones

balance económico –

CP Principal


Nueva Parcela, Nuevo Reto

EjidoInvitaciónRetoParcelaSueñoDecisión

En primavera 2018, Don Agapito Ortiz me ofrece una de sus parcelas más extensas y productivas, ubicada en un predio agrícola conocido como «El Moral», que forma parte de las tierras ejidales de Arocutin (pueblo vecino de Erongarícuaro), donde se realizó la mayor parte del proceso desde el año 2006.


Ejido es un tipo de propiedad en la legislación mexicana, asociado principalmente a la Reforma agraria-revolucionaria, fue instaurado y proyectado por la Ley agraria de 1915 como un terreno colectivo, indiviso y sin posibilidad de venderse o heredarse. A lo largo del siglo XX, su legislación sufrió diversos cambios, de acuerdo a los proyectos económicos de los gobiernos en turno. La política neoliberal de los años noventa cambió el estatus legal de los ejidos, y ahora la agro-industria se está apoderando masivamente de estos paisajes (en nuestra zona, principalmente para sembrar papa, arándano, zarzamora, o aguacates, en sembradíos de escala muy demandantes de sistemas tecnificados, riego, y agroquimicos); El ejido de Arocutin todavía está bastante organizado, y trabajamos con algunas de estas parcelas y las familias campesinas que las siembran, desde hace más de una década.


ubicación de la «parcela tierramor» en el centro del predio «El Moral», a su vez ubicado en medio de las comunidades Erongarícuaro, San Francisco Urico, Arocutín y Jaracuaro

Don Agapito Ortiz, nuestro gran campesino-maestro, quien nos acompaña a lo largo de 13 años en nuestro proceso de aprendizaje, ahora tiene 87 años de edad. Junto con su familia, ha venido trabajando esta parcela desde hace muchas décadas. Nos hace la siguiente invitación: administrar la parcela, sembrarla, manejar y regenerar su fertilidad, mientras al mismo tiempo «obtenemos un rendimiento» (cosechas de maíz, frijol, calabaza, trigo, centeno, haba, chicharo…) y profundizamos en nuestras habilidades prácticas en el manejo de campos de granos y legumbres con métodos orgánicos. Una pequeña renta pagamos a través de porcentajes de la cosecha, especialmente en rastrojo.


Necesito unos días para meditar & pensar muy bien, antes de finalmente aceptar el reto – tenemos una buena idea de lo que significa la administración de pequeñas parcelas para el cultivo de granos básicos: lejos del sueño romántico que aun tiñe mi primer relato «Campesinos Posmodernos» (2011), ahora sé, que el cultivo de granos anuales con métodos orgánicos, necesita de una inversión considerable en recursos, trabajo, tiempo, energía y dinero, a cambio de rendimientos y cosechas bastante inciertas. . La parcela tiene el doble de superficie en comparación con la que trabajamos entre 2010 y 2015. Más trabajo. Más inversión. pero también más cosecha.

Por otro lado, una parcela de 1.6 hectáreas, hace posible experimentar con varios cultivos al mismo tiempo. Nos anima especialmente la posibilidad de sembrar trigo, a una escala un poco más grande en comparación con nuestro primer experimento en la temporada 2016/ 2017.

Más allá de las cosechas principales, que planeamos sembrar en esta temporada (maiz, fijol, calabaza, trigo), hay otros productos importantes para nuestro contexto, que nos llegan desde la parcela a la granjita: rastrojo de maíz & pacas de trigo (para mulch/acolchado, compostas, forraje, bioconstrucción… )- entre agosto y octubre hay una multitud cosas frescas creciendo el la milpa, las cuales enriquecen nuestra cocina: quelite, helote, ejote, flor de calabaza, huitlacoche, chicharo, mostaza…

En lo personal, aprecio bastante el ejercicio físico al aire libre, que representan las jornadas de trabajo. Las considero «meditación trabajando» y una especie de «gimnasio productivo». La simplicidad de los trabajos contrasta bastante con mi tendencia hacia el pensamiento abstracto-sistémico. Soy una «especie exótica», un alemán, quien vive en tierras purhépechas desde hace 25 años. El ejercicio de entrar de manera vivencial a los ciclos agro-productivos locales, algunos vigentes en esta zona durante siglos y milenios, conociendo y viviendo las actividades y historias relacionadas, me conecta tde manera directa con la gente, los ancestros, con esta tierra, con la trama de la vida. Es un buen equilibrio a mi labor como conferencista, facilitador y consultor, y me hace mas humilde a la hora de entrar en otras arenas de trabajo.


El tamaño y la forma de la parcela, son bastante limitantes para implementar cualquier tipo de geometría en línea clave, en esta etapa del proceso: con las extrañas medidas tipo «chorizo», de 28 por 630 metros, tampoco se puede pensar mucho en componentes agroforestales, lo cual limita mucho el alcance de las prácticas que nos gustaría investigar en este ejercicio.

Por otro lado considero, que a pesar de la siembra con agroquímicos y el uso discriminado de monocultivos y arado, la tierra es bastante fértil, con una geología y base mineral muy interesante. Nuestros cultivos durante los últimos 10 años han tenido buenas cosechas, y conocemos ya bastanyte bien la manera como trabajar en este contexto. «El Moral» es parte del ecosistema lacustre del Lago de Pátzcuaro, que por estas zonas se sedimentó mucho, en las últimas décadas, por la erosión inducida con las actividades humanas en las montañas circundantes (la parcela tenía probablemente solo la mitad de su tamaño actual, hace unos 30 años).


Las fotos pueden motivar críticas (justificadas) entre l@s que nos sentimos más atraídos por sistemas agroforestales & más perennes. Coincido en muchos aspectos, consciente que las prácticas actuales de manejo, ni siquiera rayan la superficie del potencial que estas tierras podrían tener con un diseño & manejo adecuado.

Lo que guia & me inspira en este proyecto, potr el momento, es el potencial (como en la mayoría de los paisajes con las que nos toca interactuar como practicantes regenerativos). En esta etapa, estamos generando interés entre los vecinos, acumulamos experiencia práctica, hacemos conexiones locales vitales para ampliar el proyecto a campos circundantes, en los próximos años.


Por supuesto, el sueño más elevado es cambiar el diseño de los caminos y accesos, y la forma de las parcelas, para que respondan a la topografía con un diseño hidrológico, lo cual podría hacer disparar la productividad de estas tierras. Esto significaría antes que nada generar un proceso educativo de diseño social, además del diseño del paisaje físico. También, los terrenos podrían aprovechar mucho de la inclusión de árboles (como por ejemplo en sistemas de cultivo de callejones).

Este es el reto, este es el sueño. Veremos que es posible a través del tiempo.


Decidimos trabajar entonces con esta parcela de 1,6 hectáreas.

Nos ubicamos en medio de las tierras ejidales de Arocutin, a unos 5 km de mi hogar, La Mini-Granja Tierramor. Estamos dando seguimiento a un proceso de más de 10 años, trabajando con campesinos locales quienes muy a menudo se encuentran tan perdidos como nosotros, en el panorama social y económico de la modernización violenta y la agro-industria corporativa + el comercio «libre».

El proceso de «Campesinos Posmodernos» opera a diferentes escalas: En el ámbito personal, se relaciona con mi constante búsqueda en adquirir más experiencia práctica en el arte de obtener alimentos de la tierra, a una escala mayor. Otro aspecto interesante, más sutil quizás, es el proceso social: La parcela tierramor también puede funcionar como lote de demostración: Una muestra viva de que posible trabajar sin agroquímicos, nutrir & mejorar el suelo, y obtener cosechas abundantes. Esperamos que, con el tiempo, el proceso ayuda a crear experiencias para el contexto local, abriendo camino para desarrollar el potencial de la agricultura regenerativa en nuestra región;

Sembramos una «milpa» de 0.45 hectáreas (maíz, frijoles y calabaza), 0.75 hectareas de trigo (2 variedades), y el resto con leguminosas (chicharo, haba)

Milpa

0.45 hectáreas con maíz, frijol & calabaza – cultivo orgánico artesanal en las tierras ejidales «El Moral» de Arocutin, Michoacán –

Hemos podido experimentar con La Magia de la Milpa desde que comenzó el proceso de «Campesinos Posmodernos» en el año 2006. Tenemos un poco de experiencia con el cultivo de maíz, frijol & calabaza en esta región. Las jornadas en la parcela, para realizar los diferentes trabajos relacionados con el ciclo agrícola (siembra, aplicación de compostas & otros abonos orgánicos, escarda, deshierbe, aplicación de caldos minerales & biofertilizantes, cuidado, cosecha, selección, trilla desgrane, almacenamiento) se vuelto de alguna manera parte de nuestro propio ciclo de rutinas y labores dentro de nuestros sistema.


Junio 2018 – Siembra

Este año, las lluvias tardan bastante en hidratar los suelos lo suficientemente bien, apenas el día 22 de junio pudimos por fin realizar la siembra de maíz, frijol y calabaza, en una fracción de aproximadamente 1/3o de la parcela, unos 4500 metros cuadrados, como más adelante pudimos verificar con el GPS. Aplicamos a los zurcos unos 25 costales (como 1 tonelada) de composta mineralizada & enriquecida con aproximadamente 50 kg de biocarbón y 50 kg de harina de rocas.


El primer deshierbe a mano & con la motoguadaña, lo hicimos durante la segunda semana de agosto 2018, con ayuda de varios participantes del Entrenamiento DSE Tierramor 2018, quienes se quedaron unos días más para apoyar. Muchas Gracias a Marcos, Cintia, Pauluno, Don Pablo & su hijo, por el apoyo en esta tarea. Aplicamos nuevamente aproximadamente 20 costales de composta mineralizada, y también unas cuantas mochilas de biofertilizante liquido & MM, antes de continuar con los labores de la escarda unos dias después. En esta importante tarea, nos ayuda la yunta de dos caballos, operada por Don Pedro y su hijo, provenientes de la comunidad vecina de Nocutzepo.


Entre agosto & octubre 2018, hay que cuidar de la siembra. Realizamos visitas semanales a la parcela, a deshierbar, o para aplicar diferentes «pócimas» provenientes del ABC de la agricultura orgánica y de la biodinámica: MM (preparado de microorganizmos de montaña), biofertilizantes fermentados, caldo sulfo-calcico, «bea-met» (conjunto de hongos para apoyar el control biológico de ciertos insectos, como el chapulín), te de composta, diatomeas…


Este año, la milpa crece muy bien. Las lluvias ayudan – aunque comenzaron tarde, este año caen abundantes. Con la escarda, la segunda puesta de composta, más las «pócimas» orgánicas que aplicamos, la milpa responde con un crecimiento vigoroso y sano. También nos damos cuenta que, probablemente, sembramos las matas demasiado cerca, pues con esta carga de helote, ejote y calabaza, fácilmente pueden caer las matas durante una tormenta.

Y asi sucede: En septiembre & octubre 2018, caen muchos aguaceros torrenciales, hay trombas de agua & otros fenómenos climáticos más extremos (pero nos salvamos de granizadas), las cuales contribuyeron a que, una mañana cuando la fuimos a visitar a finalizar septiembre vimos fácil un 30% del maíz caído al suelo. Ahora, en octubre, nada se puede hacer. Solo esperar rezar que no hay granizadas, heladas o mucho más lluvias.


La Cosecha del frijol se lleva acabo en cuatro journales entre el día 3 y 10 de diciembre 2018; Este año, el frijol nos da mucho más trabajo, comparado con otros años: Es bastante más entretenido, recoger el frijol entre tantas matas de maíz caídas.

También, el proceso de trilla y especialmente la limpieza, se convierte en una oportunidad de meditación día a día – este año, los frijoles necesitan de una doble-revisada, pues hay mucho grano podrido y no-maduro, por tantas lluvias, que este año se prolongaron hasta finales de noviembre. En cuanto a volumen, la cosecha fue satisfactoria: aproximadamente 150kg de frijol orgánico;


Como en otros años, cuando cuidamos una milpa en «El Moral», coordinamos la cosecha del maíz (en este ejido por lo general se realiza durante la primera quincena de enero) para que coincida con la cosecha de la parcela, que Don Agapito Ortiz y su familia aun están trabajando. Así nos apoyamos, el trabajo va más rápido, y organizamos juntos transporte y alimentación del equipo.

Este año, también nos apoyan Merlín, Ilan, y los amigos Lucho Alvarez y Jennifer Trujillo Obando, co-facilitadores del DSE Viracocha 2019 y compañer@s de varios procesos en México y Colombia, en la cosecha de las mazorcas. Juntos, terminamos con las dos parcelas de cuatro jornales;


Llevamos el maíz a la Granja Tierramor, donde lo recibimos primero en la yurta, para su selección y posterior almacenamiento en el primer piso del almacén-taller.

Durante los próximos días, nuestro querido amigo Lucho lidera los labores de selección y almacenamiento de las mazorcas, apoyado por Jennifer, Marina y Ceci.

fotolog milpa

Milpa temporada 2018/2019: foto-documentación en alta resolución (40 fotos)



foto-documentaciones de ciclos anteriores: temporada 2010/ 2011temporada 2012/ 2013temporada 2014/ 2015


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